Portada » Featured, Mini romances y tragedias

Junto al mar – Capí­tulo 14

6 June 2010 2,453 views

Capí­tulo 1, capí­tulo 2, capí­tulo 3, capí­tulo 4, capí­tulo 5, capí­tulo 6, capí­tulo 7, capí­tulo 8, capí­tulo 9, capí­tulo 10, capí­tulo 11, capí­tulo 12, capí­tulo 13

-Ah, por cierto…Anoche te vino a buscar esa muchacha que vive como a dos cabañas de aquí­, la que es muy creí­da-

-Carolina?! Papá, por qué no me lo dijiste anoche?!- Isauro salió de inmediato a buscarla. Fue a su casa pero la mamá le dijo que ya no estaba, que ya se habí­a ido para la capital.

-Carolina querí­a despedirse de tí­ pero parece que te fue a buscar anoche y no estabas. Talvez la alcances, me dijo que antes de irse a tomar el bus iba a ir un rato a la playa. La pobre está muy nerviosa y la verdad es que es muy valiente porque….-

-Disculpe señora, me tengo que ir. Voy a ver si todaví­a la puedo ver-

Isauro salió corriendo a todo lo que le daban las piernas. Sabí­a cual era el lugar preferido de Carolina, un pedazo de playa solitaria que habí­a entre varias rocas.

Mientras tanto Carolina miraba hacia el mar pensando…

No deberí­a haberlo ido a buscar. Seguramente cuando su papá se lo dijo, se habrá burlado de mí­. Que tonta fui, él ya no me quiere, es obvio que está enamorado de la chica del hotel.

De pronto percibió que vení­a alguien por las rocas. Conforme se acercaba podí­a confirmar que era Isauro. Vení­a corriendo y al verla empezó a llamarla. Carolina se levantó y corrió hacia él. Sobraron las palabras, se abrazaron, se besaron y pasó lo que pasa entre dos personas que se aman…

Cuando volvieron a sus cinco sentidos, Carolina se dio cuenta que ya se le habí­a hecho tarde para tomar el bus. Isauro ofreció acompañarla a la estación. Pero cuando llegaron, efectivamente Carolina habí­a perdido el bus y el próximo que salí­a para la capital no llegarí­a hasta el dí­a siguiente.

-No te vayas, quédate conmigo.- dijo Isauro. -Nos casamos, te prometo que busco un trabajo aunque sea limpiando el hotel.-

-Me gustarí­a mucho, pero no puedo perder esta oportunidad. Mejor espérame. Yo vuelvo…te lo prometo.-

Isauro trató de convencer a Carolina de quedarse. Tení­a temor de convertirse en muy poca cosa para ella cuando ella alcanzara sus metas. Estaba seguro que si Carolina llegaba a ser congresista no lo querrí­a ver a él ni en pintura. Seguramente ella se casarí­a con algún polí­tico importante, jamás con un pobre pescador. Pero no pudo convencerla. Carolina estaba decidida a intentar salir de la pobreza. Amaba a Isauro y pensaba volver a buscarlo. Ella sabí­a que muy dentro de ese pobre pescador vagabundo habí­a un espí­ritu luchador.

-Tú también puedes intentar salir adelante mientras yo estoy estudiando. No tienes por qué conformarte con esta vida.-

Isauro comprendió que no iba a convencerla. Además, él sabí­a que ella tení­a razón. No podí­an vivir toda la vida en la miseria. Tení­an que poner todo su esfuerzo para cambiar sus estrellas, cambiar su destino, empezar un nuevo linaje.

-Te llevo a tu cabaña y mañana paso por tí­ para acompañarte nuevamente a la estación.-

-No, ya me despedí­ de mi mamá y no quiero preocuparla. Prefiero que piense que ya me fui.-

-Entonces…- Isauro pensó en ofrecerle pagar un hotel, un cuarto donde pudiera pasar la noche. Pero nuevamente la realidad de que no tení­a ni un peso lo golpeó.

-Voy a pasar la noche en la playa. De todas maneras la voy a extrañar mucho.-

-Te acompaño.-

Entonces volvieron a aquel pedazo de playa solitaria donde se amaron toda la noche…

Capí­tulo 15
Junto al mar
por Andreí­na Mendez

Mas Historias y Cuentos

Edición de junio 2010

junio
Se permite usar los artículos e historias de la Revista Amanecer en otras páginas de Internet siempre y cuando se ponga el nombre del autor y un link a http://www.mis-remedios-caseros.com